Samuel Wexler/Música/Resistance is Futile

Resistance is Futile

Un álbum conceptual experimental: el violín en vivo al centro y la electrónica hecha con IA de fondo.

El violín en vivo lleva la historia de principio a fin, con el djembé en vivo como ancla todo el tiempo. El experimento es el fondo: electrónica generada con IA para enmarcar la historia del violín. El concepto es un álbum cyborg, la fusión del ser humano y la máquina, vista a través de los Borg de Star Trek.

Antes que nadaResistance is Futile es mi única obra con algún elemento de IA. Nada de lo demás que he hecho tiene IA.

Portada del álbum Resistance is Futile. Samuel Wexler toca el violín con uniforme rojo y negro, y un visor al estilo Borg sobre un ojo.
15Temas, publicado el 30 de agosto de 2024
6Semanas de trabajo, en cada minuto libre
100%De las ganancias, para causas benéficas

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Quince pistas. Dale play y sigue leyendo mientras suena.

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Lo que estás escuchando

El violín cuenta la historia. El djembé ancla el groove. La IA es el fondo.

“Esto sonaría bien con una parte de violín con alma”. Lo pienso seguido cuando escucho música electrónica. Tiene groove, pero le falta alma.

ViolínEn vivo. Líneas principales, armonías, solos y arreglos de cuerdas.
Djembé y percusionesEn vivo. Djembé, shakers y palo de lluvia, tocados a mano.
VozEn vivo, cuando la hay. Todas las voces sin letra del álbum son mías.
ElectrónicaGenerada con Udio, luego cortada, arreglada y enriquecida por mí.
Tocado por una personaGeneradoEsquema de un tema, no una sesión real

La IA me permitió generar una gran variedad de pistas y luego inyectarles muchísima alma con instrumentos en vivo, hasta convertirlas en un álbum centrado en el violín. No había razón para no centrarlo totalmente en el violín, porque no estaba tapando el diseño sonoro minucioso y laborioso de nadie.

Donde una pista generada tenía algo parecido a una voz sin palabras, grabé mi propia voz encima, quité la voz de la IA en la mezcla, y muchas veces agregué armonías mías. También agregué intros y outros instrumentales propios. Y dejé a propósito las imperfecciones humanas: el golpe de un pedestal de micrófono de metal, mi propia voz y la voz de mi hijastro, Joshua.

¿Podemos abrazar el nuevo poder de ser cyborgs, sin ser asimilados de forma depredadora por los Borg, ni volvernos parte de su colectivo?La pregunta central del álbum

Cómo empezó

Un amigo me preguntó si había experimentado con IA en mi música. Le dije que no me interesaba. Dos meses después, publiqué este álbum.

  1. No me interesaba
  2. En plena madrugada
  3. La resistencia es inútil
  4. Adaptarse o morir

No me interesaba

Unos días antes de que este álbum fuera siquiera una idea, un amigo me preguntó si había experimentado con IA en mi música. Le dije que no me interesaba. Llevo años produciendo de forma orgánica, me encanta el autodescubrimiento que viene de hacer música, y soy violinista de formación clásica con título en música.

Pero la semilla quedó plantada. Vi algunos videos y probé generar pistas electrónicas downtempo en Udio. Al principio me sentí aliviado: algunas eran malísimas. Luego me asombró bastante algo de lo que escuché, y mi mente no paró en todo el día.

En plena madrugada

Para mi enorme sorpresa, desperté en plena madrugada con la imagen de esta portada, el título y el concepto en mente: violín y djembé en vivo, con música electrónica generada con IA. Sentí emoción y temor al mismo tiempo, y esa sensación incómoda me acompañó durante semanas.

Me sentía muy incómodo y culpable solo de considerar usar IA en mi música, pero también sentía que debía llevar esa visión hasta el final.

La resistencia es inútil

Cuando descubrí lo que puede hacer la música con IA, pensé en lo que dicen los Borg de Star Trek: “Serán asimilados. La resistencia es inútil. Sus particularidades serán añadidas a las nuestras”.

Los Borg asimilan el conocimiento y la tecnología de otras especies. Los generadores de música con IA asimilan cantidades enormes de música hecha por humanos, para crear música nueva que suena sorprendentemente parecida. Así que todo el álbum se apoya en ese paralelo, hasta en los títulos de los temas: The Collective, You Will Be Assimilated, Unimatrix Six, 7 of 15 Tertiary Adjunct, Species 5618, Your Musical Distinctiveness, y para cerrar, Existence As You Know It Is Over.

Adaptarse o morir

No puedo decir que me sintiera cómodo usando IA en mi música. Si pudiera elegir entre que la música con IA exista o no, honestamente preferiría que no. Pero esa no es la opción que tenemos. Es adaptarse o morir.

Obviamente es una forma dramática de decirlo, y adaptarse no significa necesariamente hacer música con IA. Pero no adaptarse de ninguna forma podría ser un error que te cueste la carrera, y esto parecía una manera divertida de intentar entender el nuevo fenómeno de la música con IA.

Cuando viene una ola enorme, ¿es mejor dejar que te revuelque, o surfearla?

La IA se parece más a un tsunami que a una ola. Por suerte, es uno que podemos dirigir entre todos hacia un lugar seguro, si nos subimos a él. Así que hice este álbum en unas seis semanas, aprovechando cada minuto libre, junto con una serie de videos donde comparto lo que aprendí en el camino.

Miedos y razones

Nueve miedos. Diecisiete razones.

Hacer este álbum me daba muchísimos miedos, y tenía muchísimas buenas razones para hacerlo. Los miedos eran de tres tipos: lo que pensarían los demás, lo que el proceso me haría a mí, y el impacto de la tecnología, junto con mi papel en ello.

A qué le tenía miedo, y qué hice al respecto

  1. Que la gente dudara de mi música orgánica. Transparencia. Grabo instrumentos reales incluso cuando samplear sería más fácil, y nunca uso loops de batería prefabricados.
  2. Lo que pensarían otros músicos y productores. No puedo dejar que el miedo me controle. Fue un experimento para seguir el flujo de la inspiración, y no me define. Cuidé mucho las partes de violín, y solo publiqué lo que sinceramente disfruto.
  3. Perder de vista mis valores. Valoro el descubrimiento orgánico. También valoro la experimentación, la eficiencia, la fusión, y unir lo viejo con lo nuevo.
  4. Perder la motivación para la producción que exige mucho tiempo. En cambio, gané claridad sobre dónde poner mi energía en la era de la IA.
  5. Que no se sintiera artísticamente satisfactorio. Solo tenía que probarlo para saberlo.
  6. Que no fuera ético. Dono todas las ganancias.
  7. Volverme parte del problema. Una oportunidad de ser parte de la solución: aprender en la práctica, aclarar mi pensamiento, abogar por regalías en obras derivadas, y hacer algo profundamente humano aunque también use IA.
  8. Descubrir que la IA puede reemplazar a los músicos. La verdad te hace libre. Mejor saberlo.
  9. Leyes que cambian. Es un experimento: sacarlo ya, y de todas formas las ganancias se donan.

Algunos de estos miedos pude resolverlos. Otros están fuera de mi control, y solo tuve que aceptarlos. Al final, sentí que las razones para hacerlo pesaban más que las razones para no hacerlo.

Por qué lo hice de todos modos

  • La música con IA ya llegó, y me va a afectar. Mejor informarme trabajando con ella.
  • Estoy bien posicionado para ello. Mi mayor fortaleza es la belleza orgánica del violín, y poner violín sobre electrónica es terreno conocido por mis colaboraciones con productores electrónicos. Podía hacer algo más refinado que la IA por sí sola.
  • Recuperar el control frente a la ansiedad. Convertirla en poder, a través de la acción.
  • Surfear la ola, en lugar de dejar que te revuelque.
  • No hay honor en dejar que personas que no son músicos se adueñen de la industria musical. Soy justo el tipo de persona que quieres que haga tu música.
  • Crear conciencia sobre los riesgos, de primera mano.
  • Recaudar fondos para causas benéficas.
  • Confiar en mi intuición. El concepto llegó completo.
Las diecisiete razones

La lista empezó en trece, el número del video, y siguió creciendo.

  1. La música con IA ya llegó, y me va a afectar. Mejor informarme trabajando con ella.
  2. Un nuevo flujo de trabajo da un resultado distinto.
  3. Estoy bien posicionado: se parece a mis colaboraciones con productores electrónicos, y mi mayor fortaleza es la belleza orgánica del violín. Hacer algo más original y más refinado que la IA por sí sola.
  4. ¿Qué siento realmente al respecto? Recuperar el control frente a la ansiedad.
  5. Eficiencia: aprender más rápido lo que puede hacer la IA, sin perder integridad.
  6. No puedo negar la fascinación.
  7. Otros músicos también están fascinados.
  8. Una fusión de lo nuevo con lo viejo.
  9. Jugar. No tomarlo todo tan en serio.
  10. Claridad sobre dónde enfocar mis futuros proyectos orgánicos: música electrónica con violín, fusión acústica, sinfonía o cuarteto de cuerdas.
  11. Crear conciencia sobre los riesgos, de primera mano.
  12. Recaudar fondos para causas benéficas.
  13. Confiar en la intuición. El concepto llegó completo.
  14. Surfear la ola en lugar de dejar que te revuelque.
  15. No hay honor en dejar que personas que no son músicos se adueñen de la industria musical.
  16. Convertir la ansiedad en poder, a través de la acción.
  17. Un conjunto de música que me encanta escuchar, en tiempo récord.

Cómo se hizo

Enfocarse en el relato del violín. Anclar el groove humano con el djembé.

Ese fue todo el enfoque. Y antes de trabajar en cualquier pista generada, tenía que pasar cuatro pruebas.

  • Me gustó desde el principio, y sentí que podía enriquecerla.
  • Dejaba espacio para destacar el violín.
  • Me inspiraba una canción de violín.
  • Podía convertirse en un buen resultado final.
  1. 01IA, seleccionada por mí

    Generar

    Pistas electrónicas que me gustaban, y con las que sentía que podía hacer algo interesante y bello. Casi todo lo que generaba la IA sola servía como música de fondo, pero le faltaba interés y alma.

  2. 02Por mí

    Arreglar

    Llevar registro de qué partes de qué versiones me gustaban, y luego cortarlas y armar con ellas la narrativa que quería.

  3. 03Por mí

    Enriquecer

    Lo que cada pista base todavía necesitara para quedar terminada.

  4. 04Tocado en vivo

    Violín

    Arreglos de cuerdas: nuevas melodías y armonías, solos, y doblar las mejores melodías generadas con armonías encima.

  5. 05Tocado en vivo

    Percusión y voz

    Djembé, shakers y palo de lluvia. Y mi propia voz en cada pista que tenía una voz sin letra, quitando la voz de la IA en la mezcla.

  6. 06Por mí

    Mezcla y masterización

    Con cuidado, para que todo sonara lo mejor posible.

Muchas de las pistas quedaron en mi bemol menor, una tonalidad en la que casi nunca había tocado, así que el álbum también me hizo ampliar mis armonías y escalas.

CréditosViolín, djembé, percusión y voz: yo. Pistas electrónicas generadas y arregladas por mí en Udio. Mezcla y masterización: yo. Publicado el 30 de agosto de 2024.

La evaluación honesta

¿Lo volvería a hacer? No lo tengo planeado.

Ahora que el álbum está terminado y publicado, esto es lo que me gustó de poner instrumentos en vivo sobre electrónica generada con IA, lo que no, y lo que aprendí.

Ocho cosas que me gustaron

  1. Un flujo de trabajo directo. Me mantuvo enfocado y me facilitó terminar. No estaba tan apegado a todas las posibilidades.
  2. Una gran variedad de estilos electrónicos para elegir.
  3. Espontaneidad. La parte electrónica salía rápido, así que podía ser espontáneo al grabar la mía.
  4. Mi punto más fuerte. Pude enfocarme en el violín.
  5. Totalmente centrado en el violín, sin tapar el diseño sonoro minucioso y laborioso de nadie.
  6. Una cápsula del tiempo de mi estilo actual en el violín.
  7. Un flujo de trabajo distinto. Mi propio flujo orgánico me lleva a lugares interesantes e inesperados. Este me llevó a otra parte.
  8. Crecimiento musical, en armonías y escalas.

Ocho cosas que no me gustaron

  1. Menos exploración y sorpresa. Menos giros inesperados.
  2. Lento. Generar buenas pistas electrónicas tomaba mucho tiempo, cuando la gracia de la IA es justamente ahorrar tiempo.
  3. Difícil de mantener organizado. Llevar registro de las versiones con las partes que quería, para acomodarlas después, fue un reto.
  4. Menos autoría. Seleccioné, pero no creé.
  5. Todo o nada. No se puede trabajar con las pistas por separado.
  6. Calidad de producción. Faltan detalle y pegada, y la mezcla tiene límites. Sin duda va a mejorar. Ya mejoró.
  7. Los miedos, presentes todo el tiempo. No podía ignorar mis preocupaciones éticas.
  8. Preguntas legales sin resolver.

¿Quedé contento?

Sí, en general.

Las partes de violín me encantan: melodías y armonías hermosas, y solos brutales. Seleccioné pistas de IA que disfrutaba y las llevé a otro nivel. No puedo atribuirme realmente la base de IA, así que hay menos satisfacción artística que produciendo desde cero, pero algo hay. Y simplemente disfruto escucharlo.

¿Volvería a usar IA?

Prefiero lo orgánico.

Necesito involucrarme más con mis propias manos. La verdadera pregunta es en qué quiero pasar mi tiempo, y en quién me quiero convertir. Tal vez con la tecnología del futuro, o para mostrar un estilo de violín que esté por venir.

¿Lo recomendaría?

Depende de tu situación.

En general, creo que vale más la pena aprender a hacer tu propia música desde cero. Si quieres la satisfacción de hacer música, ¿por qué no conseguirla aprendiendo un instrumento? Y si eres músico y quieres explorar lo que abre la IA: adelante, bajo tu propio riesgo. Tu situación es única, así que sé honesto contigo mismo y confía en tu propio proceso.

Lo que aprendí

Dónde la IA es eficiente, y dónde es mejor invertir mi propio tiempo.

La IA es eficiente para sacar ideas completas, y para un diseño sonoro aceptable. Así que mi trabajo orgánico futuro irá a donde ella es débil: mi sonido personal, más violín solista que de sección, y fusión de géneros acústica e instrumental.

Disfruto trabajar en diseño sonoro, pero me di cuenta de que no es mi prioridad personal, sobre todo ahora. Prefiero pasar mi tiempo con las manos en instrumentos orgánicos que en perillas de computadora.

El producto final más importante no es la grabación. Soy yo: en quién me convierto, y las habilidades que desarrollo en el camino.

La ética

Los Borg no piden permiso.

El concepto de los Borg no es malo en sí. De hecho, es buenísimo. El problema es que los generadores de música con IA actuales, como los Borg, no piden permiso. Toman lo que quieren. Sin consentimiento. Sin compensación. Si los Borg solo asimilaran voluntarios, sería otra historia.

Las personas que aprenden de los músicos los apoyan, con clases, streams y conciertos. La IA toma sin ese intercambio. Así que el problema ético no es la música generada con IA en sí, sino las prácticas de negocio explotadoras.

Tal como están las cosas, no me parece ético ganar dinero con música generada con IA, porque los músicos que la alimentan no reciben ninguna compensación. Si podemos recompensar a los artistas por las obras derivadas, se vuelve mucho más ético.

Hagamos música con IA como se debe.

Cuatro preguntas que distingo

¿Es hacer trampa?

Hacer trampa requiere reglas, y nadie acordó nunca reglas para hacer música. El comping, los samples, los loops de batería y los paquetes MIDI bajaron la vara mucho antes que la IA, así que todo depende de los estándares de cada quien. Y si es trampa, ¿a quién estoy engañando en realidad? Yo diría que a mí mismo.

¿Va a saturar el mercado?

No basta con hacer gran música. Hace falta mucho para que se escuche, y la música de IA producida en masa hace aún más difícil encontrar música humana real entre el ruido.

¿Va a matar la innovación?

La imitación siempre ha existido, pero antes requería habilidad y tiempo. Eso le daba ventaja a quien creaba algo nuevo: tiempo para volverse conocido por ese sonido. La IA puede imitar un sonido nuevo casi al instante, así que quien lo creó quizá nunca quede asociado a él. ¿Entonces cómo podría alguien seguir haciendo el trabajo lento y laborioso de innovar? Sería una pérdida enorme para músicos y amantes de la música por igual. Si a los artistas se les pagara cada vez que la IA imita su estilo, innovar conservaría su valor.

¿Se está abusando de alguien?

Ahora mismo, sí: los músicos cuyo trabajo entrena a los generadores, sin consentimiento y sin compensación. Como dijo la RIAA, no hay nada justo en “robarle a un artista el trabajo de toda su vida”.

La serie

Explorar estas preguntas fue la razón principal para hacerlo.

Junto con el álbum hice una serie de videos, el AI Music Deep Dive, en la que comparto lo que descubrí en el proceso. Elige uno y se reproduce aquí.

El péndulo

De los instrumentos en vivo a las grabaciones, los samples, los DJ y ahora la IA: ¿qué tan lejos puede llegar la tecnologización de la música antes de que el péndulo regrese hacia lo humano y orgánico?

Uno de mis proverbios chinos favoritos, 物极必反, dice que cuando algo llega a su extremo, se vuelve hacia su contrario. En 2009, en pleno culto al DJ, empecé a entretejer líneas de violín improvisadas en vivo en sets de DJ. La gente siempre me decía que el violín en vivo era como una bocanada de aire fresco, y eso me sigue dando esperanza.

Así que la mejor pregunta no es qué creemos que va a pasar. Es hacia dónde te gustaría que se movieran las cosas, y qué puedes hacer tú personalmente para ayudarnos a apuntar colectivamente, aunque sea un poquito más, en esa dirección.

Nada de IA

Todo lo demás que he hecho

KAN, Less Than Three, las colaboraciones y el live looping. Resistance is Futile es la única excepción.

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